“Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos, despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.”T.S. Eliot
Abril resucita las palabras,
el arte, el color de las casas.
Entra a destajo por las ventanas,
se adueña de astenias y euforias
y preña de flores los jardines.
Abril se llueve y se deseca,
haciendo renacer poemas,
alfombrando las grises ciudades,
promoviendo las metáforas
y las ganas de escribir en blogs.
Para sacar provecho de los cultivos se inventó el barbecho. La tierra no se siembra durante un ciclo y así le da tiempo a recuperarse y tener cosas que ofrecer. Pero para nada el barbecho es el abandono de la tierra, muy al contrario, ésta es trabajada con ímpetu y esmero, poniendo la fe y el sacrificio en la futura cosecha.
Quizá va siendo hora de seguir sembrando poco a poco esta tierra, quizá regar de vez en cuando, estar pendiente de los nuevos brotes…
¿Recomenzamos?